Este Giro d’Italia 2018 no da tregua a los corredores. La 17ª etapa estaba llamada a ser una jornada de transición entre la contrarreloj y el tríptico de montañas que va decidir la general de esta edición. Sin embargo, hubo de todo menos transición. La jornada fue rapidísima. Elia Viviani (Quick·Step Floors) consiguió su cuarto triunfo parcial en este Giro y registró una velocidad media de 46,71 kilómetros/hora durante la jornada. Por su parte, tras la buena actuación de ayer, De la Cruz llegó a formar parte de la cabeza de carrera, aunque el movimiento no llegó a buen puerto. Froome entró con el resto de favoritos y el Team Sky está motivado para llevar a su líder lo más arriba posible en la general:

“Ha sido una etapa con una velocidad altísima todo el día. La verdad que el ritmo del Giro está siendo exigente y hoy no podía ser de otra forma. Mañana llega la primera de estos tres días de montaña que están por venir, será la menos dura pero no por eso la menos importante. Nuestro objetivo será mejorar en la general con Froomey y que pueda terminar lo más arriba posible”.